{"id":6078,"date":"2017-04-30T14:29:00","date_gmt":"2017-04-30T12:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cglem.org\/rendirse-al-mundo\/"},"modified":"2025-06-13T11:22:43","modified_gmt":"2025-06-13T09:22:43","slug":"rendirse-al-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cglem.org\/es\/montebelli-es\/rendirse-al-mundo\/","title":{"rendered":"Rendirse al mundo"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a1Estimado lector en la forma apropiada de saludo!<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Ayer escuchamos tres interesantes informes sobre tres v\u00edas m\u00edsticas y esot\u00e9ricas orientadas a la b\u00fasqueda de la Verdad, como medio privilegiado para asegurar la salvaci\u00f3n. No pretendemos resumir aqu\u00ed lo escuchado, ni intentar hacer una comparaci\u00f3n entre ellas, sino desarrollar de forma m\u00e1s general una reflexi\u00f3n sobre las peculiaridades de las v\u00edas inici\u00e1tico-religiosas, intentando, siempre que sea posible, dar cuenta de las similitudes con la v\u00eda mas\u00f3nica. Y puesto que creemos que uno de los elementos clave comunes a todo camino inici\u00e1tico, sea de la naturaleza que sea, es el ejercicio de la libertad individual, esta obra versar\u00e1 fundamentalmente sobre la LIBERTAD.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Ahora bien, si pregunt\u00e1ramos qu\u00e9 acci\u00f3n, en el imaginario colectivo, se identifica m\u00e1s con la idea de libertad, estamos casi seguros de que la respuesta ser\u00eda: viajar. Pelo al viento (para las afortunadas que puedan), \u00a1y adelante! El mundo es nuestro para descubrirlo.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Quiz\u00e1 nuestro enfoque de la religi\u00f3n no sea muy diferente del que tenemos cuando decidimos hacer un viaje. Algunas personas prefieren confiar en los operadores tur\u00edsticos: conocen el mundo, por lo que se consideran los m\u00e1s adecuados para guiar a otros en el descubrimiento de lo desconocido. Y aunque esto signifique que todos los viajeros acaben repitiendo los mismos viajes y viendo las mismas cosas que otros han elegido para ellos, es un inconveniente menor comparado con el ocio y la garant\u00eda del resultado final. De hecho, el grado de satisfacci\u00f3n se determina a priori: conf\u00ede en nosotros y \u00abviva unas vacaciones de ensue\u00f1o\u00bb; \u00abelija la aut\u00e9ntica aventura\u00bb; \u00abaqu\u00ed tiene el viaje rom\u00e1ntico que le enamorar\u00e1\u00bb; etc. Deseamos tanto que todo responda a las expectativas que, por ejemplo, los operadores tur\u00edsticos contratan m\u00fasicos para evitar a los turistas la decepci\u00f3n de descubrir que los italianos no tenemos la costumbre de tocar la mandolina mientras comemos espaguetis. Es lo que exige la tradici\u00f3n, de lo contrario alguien podr\u00eda empezar a pensar que tal vez el mundo no es exactamente el que se muestra en los folletos tur\u00edsticos.     <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Sin embargo, y afortunadamente, a veces surge la duda. Si el planteamiento inicial puede asemejarse a una visita guiada, durante el viaje alguien podr\u00eda sentir la necesidad de mirar m\u00e1s all\u00e1 de las rutas previstas, m\u00e1s all\u00e1 de los estereotipos establecidos y de los mandolinistas de alquiler. Tal vez ahora quieran ver el mundo a trav\u00e9s de sus propios ojos, recorrerlo con sus piernas, sin saber ad\u00f3nde les llevar\u00e1 el viaje, de las alegr\u00edas y las penas que el viaje les puede deparar, pero con un gran deseo: \u00a1conocer! Conozca los pa\u00edses y las gentes m\u00e1s all\u00e1 de los escaparates que otros han montado para ellos.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Me atrever\u00eda a decir que las revelaciones supuestamente custodiadas e interpretadas por las grandes religiones institucionales se parecen mucho a los paquetes vacacionales con todo incluido. Siglos de interpretaciones y ex\u00e9gesis acabaron por seleccionar, empaquetar, cristalizar en etapas y caminos predeterminados el itinerario espiritual de los individuos. Encauzaron su anhelo de lo divino dentro de patrones planificados, conformaron de alg\u00fan modo la sensaci\u00f3n de misterio que despierta la existencia en las personas, d\u00e1ndoles una raz\u00f3n y una justificaci\u00f3n bien definidas. \u00abSiga el programa y encontrar\u00e1 lo que le prometimos\u00bb. En tales contextos, la revelaci\u00f3n es un cuadro completo y definitivo en s\u00ed mismo, no sujeto a cambios, interpretaciones o adaptaciones, al menos en sus partes fundamentales, y al hilo de las mociones de los pueblos que evolucionan en sus costumbres, \u00e9tica y moral, frente a las cuestiones que plantean el progreso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, las religiones del Libro oponen su car\u00e1cter est\u00e1tico monol\u00edtico, porque cambiar la Ley para adaptarse a lo nuevo es impensable; los hombres deben remontarse a ella. Las escasas ocasiones de apertura dependen siempre del aspecto social y de la necesidad de mantener un contacto con esa parte de la poblaci\u00f3n que, a veces incluso a su pesar, tiende a distanciarse de una expresi\u00f3n religiosa que ya no se siente tan sensible como antes a sus necesidades espirituales. En estas ocasiones, la misericordia y la atenci\u00f3n a las necesidades de la humanidad se basan de todos modos en la doctrina, sin una revisi\u00f3n real del canon. Sin embargo, siempre hay una ortodoxia que se opone a estas t\u00edmidas concesiones, porque se siguen considerando una desviaci\u00f3n de la \u00abpureza\u00bb de la revelaci\u00f3n.       <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Para las que hemos definido como v\u00edas m\u00edsticas o religiones esot\u00e9ricas, la revelaci\u00f3n es s\u00f3lo un punto de partida, un momento de contacto entre lo humano y lo divino que no pretend\u00eda ratificar una relaci\u00f3n eterna de sometimiento, una distancia insalvable entre la criatura y el creador, sino m\u00e1s bien una invitaci\u00f3n a salvar esa distancia, a recorrer un camino que, a trav\u00e9s del conocimiento de lo revelado, puede llevar a Dios. Sin reglas que seguir ni obligaciones que cumplir, sino el libre ejercicio de la voluntad de investigar personal y directamente el misterio divino, de revivirlo, interiorizarlo y absorberlo, para llegar a ser uno con \u00e9l. Desde esta perspectiva, la salvaci\u00f3n no depende de la observancia de la Ley, sino del conocimiento de la l\u00f3gica que la estableci\u00f3; no de la obediencia ciega, sino de la participaci\u00f3n en la misma naturaleza de la que emana la Ley; en una palabra, de la identificaci\u00f3n entre el hombre y Dios. Este planteamiento no est\u00e1 re\u00f1ido con la evoluci\u00f3n de las costumbres o la moral, con los avances tecnol\u00f3gicos o los descubrimientos cient\u00edficos, que contribuyen al cambio de valores. porque no son un obst\u00e1culo para el conocimiento de Dios, ni representan necesariamente la negaci\u00f3n de su voluntad.    <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Las religiones institucionales parecen estar vinculadas a una visi\u00f3n est\u00e1tica y a un contexto historizado de lo Divino, estando ligadas a una aparici\u00f3n de \u00e9ste en un momento concreto del tiempo que marca tambi\u00e9n el l\u00edmite de la comprensi\u00f3n. En otras palabras: desde el rayo que enciende el \u00e1rbol hasta los dioses que rigen los ciclos vitales de la naturaleza, desde el Dios de Mois\u00e9s hasta la predicaci\u00f3n de Cristo, desde el Sello de los Profetas hasta el Libro de Morm\u00f3n, en todo tiempo y lugar las revelaciones divinas debieron limitarse al nivel de comprensi\u00f3n de que dispon\u00eda la humanidad en aquel momento. Desde esta perspectiva, necesariamente deben considerarse todas verdaderas, pues responden a la cognici\u00f3n real de lo divino que poseen quienes han recibido estas revelaciones. Pero cada una de ellas no era ni es sino una manifestaci\u00f3n parcial de la Verdad, y como tal est\u00e1 destinada a ser superada por la mayor capacidad de penetrar en el Misterio Inefable que la humanidad ha adquirido y sigue adquiriendo en su camino evolutivo. De modo que incluso las religiones actuales, que se hicieron guardianas y custodias de la ortodoxia, que creen poseer la palabra completa y definitiva, tendr\u00e1n que reconocer el paso de los dogmas en los que se basan, porque no hacerlo suspender\u00eda el camino hacia la Verdad.    <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Dios se ha revelado (y se revela) en la medida en que somos capaces de comprenderlo, y nuestra capacidad para hacerlo no cambia su esencia, sino que nos permite abandonar gradualmente sus aspectos exteriores, relacionados con la vida material, haci\u00e9ndolo cada vez m\u00e1s ontol\u00f3gicamente vinculado a nuestra propia esencia, a nuestro ser, a nuestros sentimientos interiores.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Este es el prop\u00f3sito de las v\u00edas religiosas esot\u00e9ricas: volver al conocimiento directo, no de segunda mano, de la Verdad, m\u00e1s all\u00e1 de las contingencias y manifestaciones fenomenol\u00f3gicas de nuestra existencia material, en busca del Principio que dio origen a todo y que forma su sustancia. Se nutren de las revelaciones no literalmente, sino reconociendo su ense\u00f1anza simb\u00f3lica, transformando el anhelo religioso de la obediencia ciega en un proceso din\u00e1mico, en un camino, en una v\u00eda de b\u00fasqueda que nos hace sentir a Dios y a su Palabra como parte de nosotros y a nosotros como parte de \u00c9l, que piensa la creaci\u00f3n no como un acontecimiento definitivo y asentado, sino como una construcci\u00f3n continua de la que los individuos somos simult\u00e1neamente el objeto y el sujeto, los instrumentos y el resultado, el principio y el fin, los medios y la finalidad: un proceso de identificaci\u00f3n que tambi\u00e9n nos lleva a los masones a declarar: somos la G.A.O.T.U.. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Dos visiones opuestas de la relaci\u00f3n del hombre con lo divino, que implican dos formas distintas de vivir la realidad: una se basa fundamentalmente en un v\u00ednculo de necesidad, ante el cual el hombre es un objeto pasivo que s\u00f3lo puede aceptar lo que le viene dado; la otra se inspira en una visi\u00f3n de libertad, ante la cual el hombre es el sujeto activo que puede dirigir su voluntad en busca de su dimensi\u00f3n espiritual.<br\/><br\/><br\/>Por lo tanto, la capacidad de emprender v\u00edas esot\u00e9ricas de conocimiento depende del ejercicio de la libertad individual. As\u00ed que iniciemos tambi\u00e9n un viaje a trav\u00e9s de esta doble lectura de la realidad, para poder argumentar el sentido de tal afirmaci\u00f3n. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Considerando la existencia y los actos de los individuos en el plano de lo material, \u00bfpodemos hablar realmente de libertad? \u00bfC\u00f3mo puede definirse y ejercerse? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Se trata de un tema muy debatido en filosof\u00eda: algunos niegan el ejercicio efectivo de la libertad individual, como Spinoza, mientras que otros consideran la libertad como una condici\u00f3n inherente a la naturaleza humana, como Descartes. Quien niega la posibilidad de un ejercicio real de la libertad se refiere principalmente a la dependencia de la vida misma de las leyes de la naturaleza, por las exigencias de nuestra parte f\u00edsica. Estamos atados a nuestro cuerpo y el instinto nos exige la satisfacci\u00f3n de sus necesidades. Pero la humanidad ha sabido liberarse de los caprichos de la naturaleza, y hoy las necesidades b\u00e1sicas relacionadas con la mera supervivencia ya no son (al menos para muchas personas) el \u00fanico factor determinante de sus actos. Por lo tanto, un ser humano puede dedicarse realmente a la satisfacci\u00f3n de los deseos, a cultivar sus pasiones y expresar toda la creatividad de que es capaz y, siguiendo la inspiraci\u00f3n de su voluntad, dirigirla hacia lo que le proporciona m\u00e1s alegr\u00eda y placer. \u00bfEs \u00e9ste un ejercicio efectivo de la libertad? Schopenhauer dec\u00eda: \u00abUn hombre puede hacer lo que quiere, pero no querer lo que quiere\u00bb, porque el objeto de su deseo no nace de una libre determinaci\u00f3n de la voluntad, es m\u00e1s bien \u00e9sta la que est\u00e1 determinada por el deseo mismo, volvi\u00e9ndose adicta a \u00e9l. Sin embargo, incluso los est\u00edmulos que nos afectan pueden controlarse e incluso expulsarse de nuestras vidas.       <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Entonces, \u00bfsomos libres en nuestras determinaciones o estamos atados, forzados por nuestra propia naturaleza?<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Ampliando la perspectiva a toda la creaci\u00f3n, el tema puede plantearse as\u00ed: \u00bfes el mundo tal como lo conocemos el resultado de leyes estrictas que determinaron su desarrollo pasado y rigen el futuro, sin posibilidad de interferir en ninguna de ellas? \u00bfO es el mundo el resultado de la libre interacci\u00f3n de sus componentes, que determinaron uno de sus posibles desarrollos sin influir tambi\u00e9n en los futuros? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Aqu\u00ed es donde la ciencia viene en nuestra ayuda. Seg\u00fan Einstein, el universo se mueve siguiendo una necesidad f\u00edsica precisa: \u00abDios no juega a los dados con el universo\u00bb, sol\u00eda decir. Para los f\u00edsicos cu\u00e1nticos, el universo no tiene una estructura determinista, sino que responde a principios probabil\u00edsticos que s\u00f3lo existen en relaci\u00f3n con los observadores. \u00abEinstein, no le digas a Dios lo que tiene que hacer\u00bb, le respond\u00eda Niels Bhor. Incluso la propia estructura de la materia, lo \u00abm\u00e1s real\u00bb que somos capaces de evaluar, parece adolecer de esa dualidad y esas contradicciones que asolan la esfera de la acci\u00f3n humana.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En el \u00e1mbito social y pol\u00edtico, la libertad es la condici\u00f3n que se considera necesaria para conceder la expresi\u00f3n de las personalidades individuales, con el objetivo declarado de garantizar a los ciudadanos la consecuci\u00f3n de su bienestar f\u00edsico, econ\u00f3mico y moral. Pero, \u00bfc\u00f3mo concederlo? \u00bfDando siempre prioridad a los intereses del individuo o a los de la comunidad en su conjunto? Seg\u00fan las \u00e9pocas, los lugares y las circunstancias, el ideal de libertad pol\u00edtica y social ha conocido diversas encarnaciones, apareciendo a veces como una conquista, a veces como un compromiso o una negociaci\u00f3n, a veces como una concesi\u00f3n, con una de las dos prioridades mencionadas como elemento clave. En general, los grupos sociales m\u00e1s organizados e influyentes hacen prevalecer su punto de vista, con el objetivo primordial de salvaguardar sus intereses m\u00e1s que la realizaci\u00f3n de un modelo ideal de libertad. As\u00ed que la libertad, incluso desde esta perspectiva, lejos de ser una referencia \u00fanica es m\u00e1s bien un concepto flexible, siempre revisable, a veces utilizado como justificaci\u00f3n de verdaderas atrocidades contra los grupos sociales m\u00e1s d\u00e9biles.     <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Para las religiones institucionales ya hemos visto c\u00f3mo la Ley, y la ex\u00e9gesis extra\u00edda de ella, representan la gu\u00eda y a la vez el l\u00edmite dentro del cual debe ejercerse toda acci\u00f3n humana.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En este sentido, cabe mencionar que las religiones abrah\u00e1micas, basadas en la omnisciencia y omnipotencia de Dios, que en s\u00ed mismo s\u00f3lo es bondad y perfecci\u00f3n, atribuyen a la humanidad todas las formas de maldad e imperfecci\u00f3n del mundo, ya que \u00e9stas no pueden derivar en modo alguno de Dios.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Luego, m\u00e1s all\u00e1 de encontrar una raz\u00f3n para el dolor y el mal producidos por la naturaleza, tales cataclismos o enfermedades, incluso deteni\u00e9ndonos en la facultad peculiar del hombre, a saber, la libertad, de elegir si operar para el bien u optar por el mal, habr\u00eda que distinguir entre el mal hecho por ignorancia, para el que no habr\u00eda que hablar de culpa voluntaria, y el mal hecho con intencionalidad.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Sin embargo, \u00bfpor qu\u00e9 el hombre, amada criatura de Dios hecha a su imagen y semejanza, ha de desear el mal?<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Ante estas cuestiones, las posturas que se adoptan como explicaci\u00f3n son b\u00e1sicamente tres: la actitud nihilista de quienes, ante las contradicciones de la vida, ante sus tragedias, ante los abusos de los m\u00e1s fuertes sobre los d\u00e9biles, rechazan la idea misma de Dios porque en un mundo as\u00ed no hay forma de reconocer su acci\u00f3n. Luego est\u00e1 la actitud fatalista de quien, por el contrario, ve la acci\u00f3n de Dios en todo, ya que el plan de Dios es tan inescrutable que resulta vano preguntarse las razones de las tragedias o las alegr\u00edas de la vida: s\u00f3lo debemos aceptarlas, eso es todo, y volver a ponernos en sus manos. Por \u00faltimo, la actitud racionalista, por la que se tiende a explicar el dolor que invade la vida como resultado de la conducta del hombre malo, en el caso del mal voluntario, o como preparaci\u00f3n para un bien mayor en el caso del mal inocente (el dolor est\u00e1 dirigido a la salvaci\u00f3n).  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En definitiva, queriendo de todos modos prescindir de las actitudes intelectuales tomadas como de una justificaci\u00f3n de la teodicea, es decir el problema de la presencia del mal en el seno de la Creaci\u00f3n, queda por desatar el nudo atado a la manera en que el hombre puede de todos modos redimirse frente a Dios.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las peculiaridades de cada una de las religiones, existe una contradicci\u00f3n b\u00e1sica que afecta a todas ellas, que es la prevalencia que ahora se da a la acci\u00f3n de la Gracia Divina, para la que el perd\u00f3n y la salvaci\u00f3n son una concesi\u00f3n divina exclusiva, ahora se da a la acci\u00f3n de las obras de misericordia humanas, que en cambio dependen de la voluntad de redenci\u00f3n del individuo.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde procede la salvaci\u00f3n? \u00bfPor una necesidad divina, o por la acci\u00f3n de la Gracia, o por un ejercicio de la libertad humana, o por la coherencia de las obras? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Cada vez m\u00e1s contradicciones, antinomias, visiones alternativas, conflictos. Pero esto es precisamente lo que caracteriza al mundo exot\u00e9rico o, por utilizar un t\u00e9rmino m\u00e1s familiar para nosotros, el mundo de la blasfemia. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Profanamente hablando, no hay argumentos que lleven a preferir una tesis a otra: desde esta perspectiva todas pueden considerarse verdaderas, y la prevalencia de una u otra es una cuesti\u00f3n de fe, de pensamiento, de creencia cient\u00edfica, de cultura, no pudiendo discernir un meta-criterio en base al cual comparar y hacer elecciones \u00fanicas. Tesis y ant\u00edtesis son equivalentes. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En \u00faltima instancia, elegir entre puntos de vista opuestos es una cuesti\u00f3n de conveniencia o conveniencia, porque esto es lo que en \u00faltima instancia impulsa al individuo en el contexto profano: la persecuci\u00f3n de un inter\u00e9s, sea cual sea su naturaleza y el fin al que est\u00e9 destinado. Bas\u00e1ndose en este objetivo, los individuos se inclinan naturalmente a querer deshacerse de las muchas contradicciones que afectan a la esfera de su acci\u00f3n, haciendo siempre una elecci\u00f3n, para ser defendida entonces por todos y contra todos los que hacen elecciones diferentes. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En este sentido, cada individuo ejerce y expresa su propia libertad: siguiendo los impulsos de su ego, de sus sentimientos, de las convicciones que emanan de su propia historia personal y le llevan a elegir una de las posibilidades dadas, confin\u00e1ndole dentro de una visi\u00f3n parcial de la realidad.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>La perspectiva esot\u00e9rica e inici\u00e1tica no reniega de la existencia de antinomias y contradicciones sino que, en lugar de considerarlas alternativas irreconciliables, dentro de las cuales la elecci\u00f3n y la voluntad de imponer una visi\u00f3n sobre las dem\u00e1s se considera la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la libertad, las considera un sustrato \u00fanico, inseparable e indivisible, un \u00abunicum\u00bb que debe ser aceptado en su totalidad porque es en la totalidad del acontecimiento donde se puede captar el sentido de la vida y desde donde iniciar un camino diferente de libertad.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Partir de la aceptaci\u00f3n de la l\u00f3gica del mundo, significa no renunciar a ninguno de sus aspectos, consider\u00e1ndolos todos imprescindibles para rastrear el origen del que surgieron. Significa reconocer que el mundo nace con contradicciones inherentes, y que todas ellas contribuyen a la unidad de la Creaci\u00f3n y a la Verdad de la misma. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Se ha dicho que, en el contexto profano, la libertad consiste en elegir entre opuestos y hacer que la elecci\u00f3n se haga con su propia verdad. En cambio, creemos que la libertad consiste en mantenerlos en relaci\u00f3n unos con otros y no en tener que elegir, porque, como dec\u00eda Raimond Panikkar, un gran explorador de la espiritualidad, \u00aben toda elecci\u00f3n hay una renuncia\u00bb, hay una rendici\u00f3n a priori a la comprensi\u00f3n de la Verdad en su totalidad. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Entrega al mundo: es la condici\u00f3n que hay que adquirir para adherirse plenamente a una v\u00eda m\u00edstica e inici\u00e1tica de conocimiento. Rendirse al mundo no significa renunciar o abandonar la b\u00fasqueda de la Verdad, sino que, por el contrario, significa que, para hacer consecuente dicha b\u00fasqueda, debemos dejar de luchar contra el mundo, de considerarnos el centro de la Creaci\u00f3n, de imponer el propio ego, de perseguir la satisfacci\u00f3n de nuestros deseos, con el fin de estar al servicio de un ideal superior que trascienda nuestro Ego. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Negar la personalidad profana para recuperar la personalidad divina, hacerse sordo al estruendo del mundo para sintonizar el propio ser con el recuerdo del Origen, el principio que nos conforma y que nos llama a su presencia. Ah\u00ed radica la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la libertad: no sentirnos atados al mundo para volcar todo nuestro sentimiento al conocimiento de Dios. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>La libertad reside en el camino del conocimiento que conduce a la Verdad, en el proceso de adhesi\u00f3n del hombre a la misma fuente de la Verdad. En este sentido, la libertad no alcanza sus l\u00edmites, porque no se desarrolla horizontalmente, compitiendo con los dem\u00e1s, sino que crece verticalmente, hacia la dimensi\u00f3n ilimitada de la espiritualidad. Este es el contexto en el que operan las rutas esot\u00e9rico-religiosas, tema de la reuni\u00f3n de ayer. Pero tambi\u00e9n representa el sustrato dentro del cual se produce el camino ascendente de la Masoner\u00eda Escocesa, camino que de hecho prev\u00e9 al final de sus grados simb\u00f3licos el logro de la Gnosis como premio sublime.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Por supuesto, la masoner\u00eda no se fija un objetivo soteriol\u00f3gico puro como las religiones, sino que exige que la regeneraci\u00f3n, el renacimiento del adepto se vuelque en beneficio de la humanidad. La escalera, una vez subida, debe bajarse de vuelta. Me gustar\u00eda subrayar c\u00f3mo el plano exot\u00e9rico y el esot\u00e9rico representan dos contextos claramente separados, con objetivos y m\u00e9todos diferentes: por lo tanto, no es posible abordar los problemas y las contradicciones de la vida con la misma mentalidad, con la misma referencia cultural de fondo, con las mismas creencias. O adoptamos una perspectiva profana, o adoptamos una perspectiva inici\u00e1tica.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Por eso no debemos introducir en el templo, durante nuestros trabajos, claves de interpretaci\u00f3n de la realidad que pertenecen al mundo profano. Nuestro modo de leer el mundo debe ser necesariamente diferente. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>La libertad que surge de una v\u00eda inici\u00e1tica no es, pues, simplemente el acto de liberarnos de la necesidad de la naturaleza, atada a nuestra f\u00edsica, o del poder de perseguir nuestros deseos, atado a nuestra alma y a nuestra personalidad. Procede de una fuente distinta, a saber, de la conciencia individual. La conciencia es el sustrato del que sacar fuerzas e inspiraci\u00f3n, es la gu\u00eda capaz de encauzar la voluntad, es la caja de resonancia en cuyo interior o\u00edmos el eco del \u00abFiat Lux\u00bb, es el espejo que refleja nuestra chispa divina. La conciencia individual es la reverberaci\u00f3n, en el plano de la materia, de la plenitud del Pleroma, y como tal act\u00faa como promulgaci\u00f3n directa, sin mediaci\u00f3n ulterior, del Origen de lo manifiesto.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Pero su voz qued\u00f3 pronto sepultada por la prevaricaci\u00f3n del ego y la personalidad, que el contexto social y cultural de pertenencia contribuye a construir, de modo que con demasiada frecuencia permanece deso\u00edda. Y, sin embargo, la conciencia es lo que nos hace a todos Hermanos, porque una vez purificada de las superestructuras de la profanidad, del condicionamiento de los prejuicios, se nutre del Principio emanativo com\u00fan del Ser y nos hace ver el mundo con ojos nuevos. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Este es el sentido del silencio del aprendiz: poner la mente en blanco, acallar el pensamiento, y recrear en s\u00ed mismo las condiciones para rastrear la fuente de la conciencia. Este es el sentido de superponer las herramientas del trabajo mas\u00f3nico, la escuadra y el comp\u00e1s, por encima de la luz de la logia, es decir, por encima del libro sagrado, s\u00edmbolo de la G.A.O.T.U. y verdadera fuente de conciencia, para que d\u00e9 forma a nuestro trabajo. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Cualquiera que mire a trav\u00e9s de los ojos de la conciencia ver\u00e1 en el otro un reflejo de s\u00ed mismo, y lo que ver\u00e1 ser\u00e1 la plenitud divina que da forma a todas las conciencias conscientes. Lo divino est\u00e1 dentro de nosotros, no est\u00e1 fuera de nosotros, no es distinto de nosotros, sino que nos impregna, nos completa, nos define. Podemos conocer a Dios, \u00e9ste es el mensaje de las religiones esot\u00e9ricas.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>No la fe, no las obras, sino el Conocimiento como v\u00eda privilegiada para nuestra propia salvaci\u00f3n. De ah\u00ed la relaci\u00f3n ontol\u00f3gica, no\u00e9tica, directa, personal e \u00edntima con la Divinidad, que lleva a nuestra identificaci\u00f3n en \u00c9l, \u00abde modo que no quede nada de nosotros que no est\u00e9 en \u00c9l y nada quede de \u00c9l que no est\u00e9 en nosotros\u00bb, como se dice en una oraci\u00f3n gn\u00f3stica. Podemos comprender entonces c\u00f3mo, en esta perspectiva, no cabe un Dios personificado que mira desde fuera la obra de los hombres, un Dios juez que castiga y premia, cumpliendo o no las oraciones y s\u00faplicas, concediendo o no su Gracia y salvaci\u00f3n en funci\u00f3n de un designio oculto que no podemos comprender. En una inversi\u00f3n total de perspectiva, en comparaci\u00f3n con las religiones institucionales, Dios es indiferencia, porque no es Dios cuidando de los individuos, sino los individuos cuidando de \u00c9l, teniendo que reproducir Su l\u00f3gica y Su esencia a trav\u00e9s de s\u00ed mismos y dentro de s\u00ed mismos.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>No creo que pueda haber una expresi\u00f3n de libertad m\u00e1s elevada que \u00e9sta: la libertad de revelarnos como divinos. Soy el G.A.O.T.U. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Quien piense que esto se puede realizar con la autoridad de hacer prodigios y milagros, de dar rienda suelta a todos los caprichos que le rondan por la cabeza, no ha entendido bien lo que intentamos explicar. Un camino inici\u00e1tico esot\u00e9rico exige abandonar la visi\u00f3n peculiar de la profanidad, pide desvestirse de todas las tensiones perturbadoras del ego y de la mente, negar los elementos de la personalidad y del ego, para poner la conciencia en el estado de armon\u00eda original con el Principio Creador del universo, para identificarse con la l\u00f3gica que rige y sostiene el universo mismo. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Liberados de las pasiones mundanas, seremos libres para explorar su complejidad, para indagar en el misterio que subyace en su origen, en un proceso encaminado no s\u00f3lo al Conocimiento puro, sino tambi\u00e9n a la reproducci\u00f3n de la Verdad que le da forma. La identificaci\u00f3n con lo divino se expresa en la capacidad no s\u00f3lo de comprender, sino tambi\u00e9n de reproducir la Verdad m\u00e1s all\u00e1 de lo verdadero que caracteriza a la profanidad. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Ya dijimos que el camino mas\u00f3nico escoc\u00e9s exige que la Gnosis alcanzada por el adepto pueda ser volcada en beneficio de la humanidad. \u00bfC\u00f3mo podemos hacerlo posible? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Creo que la mejor manera ser\u00eda \u00e9sta: no vivir dentro del tiempo, dentro de la sociedad, dentro de la familia, dentro del trabajo, sino vivir el tiempo, la sociedad, la familia, el trabajo.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En el sentido de que no s\u00f3lo debemos operar dentro de nuestros contextos habituales, como si fu\u00e9ramos actores de fondo, figurantes, sino que debemos actuar sobre ellos, emprender acciones para promover relaciones que tiendan en la direcci\u00f3n de la Verdad, tal como estamos aprendiendo a conocerla, no con el objetivo de tener m\u00e1s, no pensando s\u00f3lo en nosotros mismos, en nuestros intereses personales, sino repens\u00e1ndonos, logrando incluso en contextos tan profanos nuestra identificaci\u00f3n con una dimensi\u00f3n superior que configura nuestra capacidad diferente de evaluar y actuar.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Incluso en esta perspectiva, hay que comprender c\u00f3mo la elecci\u00f3n de recorrer y poner en pr\u00e1ctica una v\u00eda inici\u00e1tica requiere una fuerte fuerza de voluntad y la capacidad de replantearse totalmente nuestra relaci\u00f3n con la Verdad. \u00bfSon estas razones suficientes para justificar la escasez de individuos que deciden practicarla? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir de la gran hostilidad que suele rodear a cualquier agrupaci\u00f3n de hombres que se identifica con uno de estos caminos? Quiz\u00e1 uno de los an\u00e1lisis m\u00e1s agudos a este respecto se encuentre en una de las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas de la literatura universal: \u00abLa leyenda del Gran Inquisidor\u00bb, extra\u00edda de \u00abLos hermanos Karamazov\u00bb, de Fedor Dostoievskij. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Estamos en la Espa\u00f1a del 1500, cuando la Santa Inquisici\u00f3n velaba por el respeto a la ortodoxia no dudando en enviar a la hoguera a cualquier sospechoso de herej\u00eda. En este ambiente de zozobra y sospecha Cristo vuelve a la tierra y es reconocido y aclamado por las multitudes, pero el cardenal gran inquisidor lo hace arrestar inmediatamente y arrastrar a las mazmorras de la inquisici\u00f3n, donde esa misma noche acude personalmente a interrogar al prisionero. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>El inquisidor es un hombre de noventa a\u00f1os,\u00bb alto y recto, de rostro demacrado y ojos hundidos en los que a\u00fan hay, como una chispa de fuego, algo de luz\u00bb. Le pregunta a Cristo por qu\u00e9 ha vuelto, por qu\u00e9 quiere sumir al pueblo en el caos con su mensaje de libertad. Evidentemente no ha comprendido que al pueblo s\u00f3lo le mueve una pregunta \u00ab\u00bfante qui\u00e9n inclinarse?\u00bb y que \u00e9ste \u00abes el mayor secreto de este mundo\u00bb. El cardenal reprocha al prisionero que no lo haya entendido y que se haya comportado de forma totalmente contraria. \u00abEn lugar de apoderarse de la libertad humana, la ha multiplicado, mientras exacerbaba eternamente, con el tormento de la libertad, el reinado espiritual del hombre\u00bb, pero \u00abNada ha sido nunca m\u00e1s intolerable para el hombre y la sociedad que la libertad\u00bb. Los hombres, contin\u00faa el gran inquisidor, no ven la hora de deshacerse de la libertad a cambio de un poder fuerte que les garantice la felicidad que s\u00f3lo los bienes materiales pueden garantizar. Y a Cristo, se le hab\u00eda propuesto guiar a los hombres con los mismos medios, cuando Satan\u00e1s se le hab\u00eda acercado, pero \u00c9l hab\u00eda decidido resistir hum y rechaz\u00f3 sus ofertas de poder. El inquisidor y sus hombres no hab\u00edan cometido el mismo error y desde hac\u00eda tiempo hab\u00edan optado por guiar a los hombres d\u00e1ndoles felicidad a cambio de obediencia: \u00abAs\u00ed que esc\u00fachanos, no estamos contigo\u00bb -le dice a Cristo- \u00absino con \u00e9l desde hace ocho siglos\u00bb. El inquisidor concluye dici\u00e9ndole al prisionero que no le teme y que al d\u00eda siguiente, como prueba de lo que ha dicho, ver\u00e1 c\u00f3mo el manso reba\u00f1o, al primer gesto, \u00abse apresurar\u00e1 a encender el fuego ardiente bajo la hoguera, en la que le quemar\u00e1 porque ha venido a molestarles\u00bb. Cristo no responde sino que se limita a besar al inquisidor en sus labios sin sangre. El anciano se estremece, tiembla. Se dirige a la puerta y volvi\u00e9ndose hacia Cristo le dice \u00abVete y no vuelvas, no vuelvas nunca m\u00e1s\u00bb.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Se trata sin duda de un cuadro inquietante el que nos presenta Dostoievski, pero no hay que circunscribirlo \u00fanicamente al c\u00edrculo de la religi\u00f3n cat\u00f3lica representado por el gran inquisidor. Creo que la cr\u00edtica que mueve puede y debe extenderse a todas las formas de ideolog\u00eda organizada, tanto de tipo religioso como social y pol\u00edtico. De hecho, es t\u00edpico de cualquier ideolog\u00eda declarar no s\u00f3lo que la suya es la de hacer felices a los hombres, sino tambi\u00e9n que su propio modo de leer el dato de la vida y, en consecuencia, el camino que de \u00e9l se deriva es el mejor y m\u00e1s adecuado para alcanzar ese objetivo. Pero, seg\u00fan nuestro autor, lo que realmente hacen las ideolog\u00edas es sustituirse impl\u00edcitamente al orden c\u00f3smico establecido por Dios, dejarse seducir por las fuerzas demon\u00edacas que, aunque se enmascaran bajo intenciones nobles y altruistas.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Las ideolog\u00edas deciden por los hombres y quieren imponerse a los hombres. Y lo consiguen porque los hombres, en vez de a la verdad y a la libertad, se sienten m\u00e1s atra\u00eddos por las promesas de estabilidad y bienestar, por el brillo de los \u00eddolos que el demiurgo de turno destella ante sus ojos, que a los hombres les encanta seguir a quienes les prometen alegr\u00edas y placeres. Dostoievski nos ofrece la imagen de una humanidad que no s\u00f3lo es incapaz de reconocer el verdadero bien, sino que est\u00e1 dispuesta a negarlo con tal de no tener que asumir el esfuerzo y la carga de ejercer la libertad de elecci\u00f3n.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Pero no es esto lo que el Cristo de la historia, con su silencio, atestigua una vez m\u00e1s con su mensaje de libertad. Es portador de un ejemplo. No desea imponerse a s\u00ed mismo y a su ley, sino que ha dejado a los hombres libres para seguirle, porque s\u00f3lo en la libertad podemos encontrar la Verdad. Quien no se impone, quien no necesita convencer y quien no tiene que conquistar a los dem\u00e1s a su voluntad, ama y acepta el mundo por lo que es, quien se entrega al mundo, para hacer de \u00e9l la base de su renacimiento a trav\u00e9s del descubrimiento del valor de la libertad.   <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Este es el mensaje del que es portadora toda v\u00eda de iniciaci\u00f3n.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Hay un pasaje al final del cap\u00edtulo en el que, el narrador, el de Iv\u00e1n Karamazov, observa amargamente c\u00f3mo el enga\u00f1o hacia el pueblo se lleva a cabo en nombre de Aquel que es traicionado, pero todo esto debe permanecer en secreto, s\u00f3lo para que pueda proteger a los hombres desafortunados y de pocas luces, para hacerlos felices. Y luego a\u00f1ade \u00abMe imagino que incluso los masones tienen principios entre ellos, algo que es an\u00e1logo a este misterio y que los cat\u00f3licos odian tanto a los masones porque ven en ellos a los competidores que rompen la unidad de la idea, mientras que \u00fanicos deben ser el reba\u00f1o y el pastor\u00bb. Esta visi\u00f3n de la masoner\u00eda surgi\u00f3 evidentemente en Dostoievski porque estaba convencido de que actuaba como un instrumento de poder destinado a doblegar a las masas a su voluntad y, de este modo, situarse en competencia con las dem\u00e1s instituciones que persegu\u00edan fines similares.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Este es el riesgo que corren los asociados iniciados ante los profanos. Dado que act\u00faan con reserva, se supone que persiguen fines, que no pueden ser declarados, o gestionar el poder. Esta es tambi\u00e9n la consecuencia l\u00f3gica a la que nos enfrentamos cuando en efecto esperamos en la masoner\u00eda, una instituci\u00f3n que pueda actuar directamente dentro del mundo tal y como es, y no a trav\u00e9s de la mejora de sus iniciados que luego reflejan su nuevo talante en la sociedad.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Todo viaje tiene su conclusi\u00f3n, pero incluso despu\u00e9s de haber regresado a casa, seguir\u00e1 mostrando sus efectos, reviviendo en los relatos, actuando sobre los recuerdos y las sensaciones, y poco a poco la realidad y la imaginaci\u00f3n se mezclan para formar una historia ideal de lo que hab\u00eda sido. En el fondo, un viaje nunca termina \u00bfest\u00e1 destinado a terminar con la muerte? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Las religiones institucionalizadas establecen una clara divisi\u00f3n entre la vida y la muerte, entre un antes y un despu\u00e9s. Su soteriolog\u00eda, como hemos visto, puede basarse en la prevalencia de la gracia o en la de las obras, pero en todos los casos lo que se crea, o se hace o se recibe en la vida terrenal tiene un significado en funci\u00f3n de la otra vida. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Sin embargo, incluso sobre la muerte, hay visiones contrapuestas dentro de las escrituras: incluso en algunos libros de la Biblia se considera como querida por Dios, y prevista desde la creaci\u00f3n, este es tambi\u00e9n el tema predominante del juda\u00edsmo, en otros la muerte es una consecuencia del pecado del hombre, por lo tanto no querida por Dios, y este es el concepto del cristianismo. Querida o no querida por Dios, amiga o enemiga, la muerte marca siempre una brecha que hay que superar, un momento de juicio cuyo resultado positivo o negativo depender\u00e1 de lo que, a lo largo de nuestra vida, hayamos completado de la ense\u00f1anza de las religiones. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En el contexto de la iniciaci\u00f3n, la muerte no se considera la consecuencia del pecado del hombre. Es parte integrante de la l\u00f3gica de la creaci\u00f3n, presente mucho antes de que el hombre hiciera su aparici\u00f3n. Aceptar este dato significa una vez m\u00e1s \u00abentregarse al mundo\u00bb, y hacer de \u00e9l la base de una expresi\u00f3n m\u00e1s amplia de la libertad, aquella por la que no se est\u00e1 atado a nada, ni a la vida ni a la muerte porque se est\u00e1 igualmente presente en una y en otra.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Lo que es la vida y lo que es la muerte depende de nosotros, del sentido que le demos y entonces podemos pensar en la muerte no como una divisi\u00f3n, una separaci\u00f3n, sino como una continuaci\u00f3n bajo una forma diferente, porque una vez que hemos tomado conciencia de esa parte de nosotros que hemos definido el Ser o la conciencia o el esp\u00edritu a trav\u00e9s del cual hemos resonado con la fuente de lo Divino, entonces esta parte de nosotros vivir\u00e1 en un presente eterno, sin un antes y sin un despu\u00e9s.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>La vida no es una afirmaci\u00f3n como la muerte no es una negaci\u00f3n. Una vez m\u00e1s, la verdad no est\u00e1 s\u00f3lo en una de las dos proposiciones opuestas. La verdad se construye como una conexi\u00f3n, como una relaci\u00f3n entre dos opuestos, no consiste en aceptar uno y excluir el otro. Como conexi\u00f3n, la verdad no es un dato aprior\u00edstico, externo a nosotros, sino que se construye viviendo todos los aspectos relacionados con ella, es el resultado de nuestro trabajo de investigaci\u00f3n, se elabora en nuestro interior y vive y crece dentro de nosotros. No hay vida por un lado y muerte por otro: s\u00f3lo hay un proceso integral cuya expresi\u00f3n completa consiste en la finitud de la carne, pero en la plenitud del esp\u00edritu y en la unidad del Pleroma, que todo lo abarca.    <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>En el momento de la muerte comprendemos lo que somos para dejar de serlo: para dejar de ser, en el caso de los que creen que con ello se acaba todo; para empezar a ser, en el caso de los que creen que con ello empieza todo.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p><strong>EP\u00cdLOGO<\/strong>:<\/p>\n\n<p>La vida es una sucesi\u00f3n de alegr\u00edas y dolores, esperanzas y decepciones, y en su devenir nos conduce al momento de la fat\u00eddica pregunta, \u00bfqu\u00e9 queda al final? Nos enga\u00f1a la vida o, mejor dicho, somos nosotros los que la enga\u00f1amos, porque no queremos entenderla, comprenderla, interpretarla de la manera correcta? <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Lo que hemos dicho sobre la escatolog\u00eda de la v\u00eda inici\u00e1tica, \u00bfrepresenta una dimensi\u00f3n real o m\u00e1s bien una de las muchas elaboraciones mentales del hombre, para dar cuenta del inexorable misterio del ser y evadirse de la amarga realidad de la vida?<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>A cada uno de nosotros, Hermanos, la carga y la libertad de dar una respuesta.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Por mi parte, concluyo con una \u00faltima consideraci\u00f3n.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Hemos examinado y puesto de relieve el contraste que puede encontrarse entre el mundo profano, por una parte, en el que prevalece el estado de necesidad y una forma relativa de libertad, y el mundo exot\u00e9rico-inici\u00e1tico, por otra, caracterizado por un tipo de libertad que trasciende el terreno terrenal para dedicarse al conocimiento de la propia identidad divina.<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Pero esta yuxtaposici\u00f3n es en s\u00ed misma artificial y dictada por la necesidad de describir, por la dificultad de la mente para enunciar, de forma unitaria, lo que aparece fragmentado, porque incluso a un iniciado (y especialmente a un mas\u00f3n) no puede ni debe aislarse del mundo, no puede crear una distinci\u00f3n marcada en su vida entre los dos contextos. Hay m\u00e1s bien una mezcla continua entre una y otra, por mucho que intentemos adherirnos completamente a la visi\u00f3n del iniciado, nadie puede negar las necesidades del cuerpo y de la personalidad: la nuestra puede llamarse una tendencia hacia la perfecci\u00f3n inici\u00e1tica, como una tensi\u00f3n continua hacia la luz, de la que podemos captar los destellos, tener la sensaci\u00f3n, vivir sus instantes. Pero s\u00f3lo para los pocos elegidos podemos ver la realizaci\u00f3n de la identificaci\u00f3n, hombre-divino de la que hemos hablado, elegidos por nosotros, celebrados como esos maestros de cada \u00e9poca y una confesi\u00f3n de que han alcanzado el Secreto Real.  <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Podr\u00edamos decir entonces que en nuestro camino tejemos la urdimbre de la libertad dentro de la trama de la necesidad. La tela que de ella surja se caracterizar\u00e1 por una u otra, seg\u00fan el iniciado sea capaz de dar consistencia a su tejido en lugar de sufrir la urdimbre de la blasfemia. <br\/><br\/><\/p>\n\n<p>Tal vez las palabras que Pico della Mirandola, uno de los principales impulsores del renacimiento del pensamiento exot\u00e9rico en nuestra cultura, hace decir a Dios para definir la naturaleza humana y que a\u00fan pueden guiarnos:<br\/><br\/><\/p>\n\n<p>\u201c&#8230; No te he hecho ni celeste ni terrestre, ni mortal ni inmortal, porque de ti mismo, arquitecto casi libre y soberano te formaste en la forma que hubieras elegido. Puedes deteriorarte en las cosas inferiores que son los brutos; puedes, seg\u00fan tu voluntad, regenerarte en los reinos superiores que son divinos&#8230;\u201d<br\/><br\/>As\u00ed lo dije&#8230;<br\/><br\/>B\u2234 A\u2234 T\u2234<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer escuchamos tres interesantes informes sobre tres v\u00edas m\u00edsticas y esot\u00e9ricas orientadas a la b\u00fasqueda de la Verdad, como medio privilegiado para asegurar la salvaci\u00f3n. No pretendemos resumir aqu\u00ed lo que hemos o\u00eddo, ni intentar hacer una comparaci\u00f3n entre ellos&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6079,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-6078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-montebelli-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cglem.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}